El bien estar material, social y conyugal, hace a la gente arrogante, prepotente e insolidaria.
"Tener todo hecho" alimenta la vanidad y el egocentrismo
En cambio, la crisis y la adversidad, hace que la gente piense mejor las cosas y aprecie, valore, no sólo lo que tiene (o lo que le queda), también, hace que aprecie a la gente que se encuentra igual o peor que él/ella
El malestar le lleva a pensar acerca este mundo, de esta vida y sus cosas, normas y objetivos preestablecidos, los cuales, terminan desmoronándose para dar paso a otra conciencia, a otra forma de entender la vida.
Para buscar otras formas de vivir, de amar (de corazón), de bien estar verdadero y natural.
Por esto, las desgracias tienen su aspecto positivo, constructivo,...
Dicho de manera brusca; mucha gente debería de tener un golpe de mala suerte, para que aprendan a ser humildes consigo mismos y con las demás personas, sin mirar si tal o cual persona tiene o no tiene dinero, estatura, "currículum" y demás cosas que se duelen buscar para diferenciarse y maltratar a los supuestos "inferiores" o "delincuentes".
En definitiva; la desgracia les lleve a tratar a las demás personas, de la misma manera como les gustaría ser tratados; se presupone que con respeto y valoración positiva, constructiva y afectiva.
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¿toros o flamenco, como fiesta nacional española?
Cómo te agrada más una mujer?
26 abril, 2010
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