Mientras alguien se pudre en la desesperación de una situación producida por alguna especie de maldición, o de una conspiración, otros se dedican a disfrutar del morbo que les produce las desgracia ajenas, bien sea para ganarse su sueldo, bien sea por hipocresía y perversidad, o por defender algún interés económico
La crisis debería ser algo más que crisis, para forzar a la gente a cambiar de mentalidad, sufriendo, en sus propias vidas, situaciones impensables e inimaginables por sus malevolentes cerebros.
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A propósito (a una periodista); lo del descubrimiento del "culebrón", se lo mete usted por el... zurrón
A otra periodista y más periodistas; vayan ustedes a robar información a los de la competencia, no a los bloggers seguidos por poca gente y que no cobramos un céntimo, pese al programa de publicidad y sin ese dinero que ustedes van cobrando por ahí.
